Los últimos avances en inmunoterapia contra el cáncer



La inmunoterapia ha revolucionado el tratamiento del cáncer en la última década, ofreciendo una nueva esperanza a millones de pacientes. A través de una mejor comprensión de cómo funciona nuestro sistema inmunológico y cómo interactúa con las células cancerosas, los científicos han desarrollado terapias que ayudan a nuestro cuerpo a combatir la enfermedad de manera más efectiva.

Terapias de inhibición de puntos de control

Uno de los principales avances en inmunoterapia es el uso de medicamentos llamados inhibidores de puntos de control. Estos fármacos funcionan desactivando una serie de «interruptores» moleculares en la superficie de las células del sistema inmunológico, lo que permite que estos ataquen con mayor eficacia a las células cancerosas sin dañar a las células sanas circundantes.

Ejemplos de inhibidores de puntos de control incluyen:

  • Nivolumab
  • Pembrolizumab
  • Atezolizumab
  • Durvalumab
  • Ipidilimumab

Estos fármacos han demostrado ser efectivos en el tratamiento de varios tipos de cáncer, como el melanoma, el cáncer de pulmón y el carcinoma de células renales, entre otros.

Terapia celular adoptiva

Otra área de avance en el campo de la inmunoterapia es la terapia celular adoptiva. Esta técnica implica la extracción de células inmunitarias del cuerpo del paciente. Estas células son luego modificadas genéticamente para potenciar su capacidad de luchar contra el cáncer y posteriormente son reintroducidas en el organismo.

Linforicitos infiltrantes de tumor (TILs)

Un ejemplo de terapia celular adoptiva es la utilización de los linfocitos infiltrantes de tumor (TILs). Estas células del sistema inmunológico se encuentran dentro o alrededor de un tumor canceroso y pueden ser extraídas, amplificadas en un laboratorio y reintroducidas en el paciente con el objetivo de mejorar la respuesta inmunológica frente al cáncer.

Inmunoterapia CAR-T

La terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T) es otro tipo de terapia celular adoptiva que ha tenido resultados prometedores en el tratamiento de varios tipos de cáncer, incluyendo leucemia linfoblástica aguda, linfomas difusos de células B grandes y mieloma múltiple.

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En este enfoque, las células T del paciente se modifican genéticamente para expresar un receptor específico de proteínas presentes en las células cancerosas. Una vez reintroducidas en el paciente, estas células T modificadas tienen como objetivo principal reconocer y destruir las células cancerosas.

Vacunas contra el cáncer

El desarrollo de vacunas específicas para el tratamiento del cáncer es otra área de investigación en inmunoterapia. Estas vacunas pretenden estimular el sistema inmunitario del paciente para que produzca una respuesta dirigida a eliminar las células cancerosas.

A diferencia de las vacunas preventivas convencionales, las vacunas contra el cáncer se administran después de que la enfermedad se ha desarrollado y buscan frenar su progresión o evitar su reaparición.

Vacunas terapéuticas

Las vacunas terapéuticas son un tipo de vacuna contra el cáncer que busca impulsar el sistema inmunológico del paciente para que pueda reconocer y eliminar específicamente las células tumorales. Ejemplos de vacunas terapéuticas incluyen sipuleucel-T (utilizada en el tratamiento del cáncer de próstata) y la vacuna CIMAvax-EGF (en ensayos clínicos para el cáncer de pulmón).

Vacunas profilácticas

Existen también vacunas profilácticas que previenen el desarrollo de ciertos tipos de cáncer al proteger contra infecciones virales que pueden causar la enfermedad. Un ejemplo notable es la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que puede prevenir algunos casos de cáncer de cuello uterino, ano, pene y orofaringe.

Investigación futura y desafíos

A pesar de los significativos avances en inmunoterapia, todavía hay muchos desafíos a superar. Algunas áreas clave de investigación futura incluyen:

  • Combinación de inmunoterapia con otros tratamientos, como la quimioterapia, radioterapia o terapias dirigidas.
  • Desarrollo de biomarcadores predictivos para identificar a los pacientes que tienen más probabilidades de beneficiarse de la inmunoterapia.
  • Investigación sobre cómo abordar las resistencias al tratamiento y cómo reducir los efectos secundarios de la inmunoterapia.

El campo de la inmunoterapia está evolucionando rápidamente, y aunque queda mucho por aprender, estos nuevos enfoques terapéuticos están cambiando el panorama del tratamiento del cáncer.